
El tema de los números, la matemática puede ser solo un tema de ordenar o solo un tema de llevar algo a un plano “contable”, pero también tiene una correlación con un entendimiento de ciertos temas en el ser humano, de cierta “evolución” en el entendimiento de un entorno caótico.
Al comienzo se comenzaba a contar del uno en adelante, de ahí al infinito; o sea se tenía una idea de cómo terminaba el conteo, sin un fin, eternamente. Si, se tenía una suerte de “abstracción”, la gente podía imaginar algo continuo, algo que nunca acabe; eso no es fácil de imaginar, no es por subestimarlos, todo lo contrario, ya una mente que puede imaginar eso es admirable, tiene ya una importancia intelectual de ejercicio, de auto conocimiento se puede decir, de tratar entender el entorno inexplicable; todo bien, tenemos claro el final del cosmos, veracidad: ( todo nunca termina ) y hasta ahí bien; pero: que pasaba con el comienzo de ese conteo, ¿uno siempre estuvo? ¿o todo necesita algo que ocupe un lugar? O sea no había noción de vacío.
La primera civilización en usar el cero fue la Azteca y no es por un hecho práctico que aparece, se podría prescindir de el cero para contar mazorcas; pero quiero creer que aparece más por capricho que por otra cosa. Más por un simbolismo, por plasmar una idea, la idea de vacío, de la nada, de que realmente exista la nada y que nosotros estemos vacíos, eso nos causa un poco de miedo, de ver que estamos sin techo, sin suelo, totalmente desnudos y desprotegidos, necesitamos eso para llevar con éxito una vida bajo el sol, el cielo y la tierra. Entonces llegar a esa comprensión supone un intelecto más elevado, supone un entendimiento de la realidad más hondo, fue una revolución en varios sentidos.
Y si seguimos planteando el paralelismo entre los números, el universo y su desarrollo, podríamos decir entonces que el universo comienza en la nada, en el cero, de ahí al infinito; pero: ¿acaso no hay números negativos? ¿y que hay antes de los números negativos? ¿más números positivos? O sea entonces plantea infinidad de un lado a otro del cero, entonces: ¿no serían todos los números cero? ¿ que diferencia hay entre los números negativos y positivos? ¿el cero no sería solo un punto en la recta?
Bien, los números los podemos imaginar como una recta, así sea la cuenta más desfachatada que podamos imaginar, pero sigue siendo solo una dimensión sola. ¿Imaginaste la infinidad de una recta? Eso sería el primar grado de escala por el cual llegamos a plantear el tamaño de todo. El segundo grado sería el plano, el de los ejes x e y, una recta al lado de la otra hasta el infinito, como un piso o un plato que nunca termine. De ahí a el tercer grado, la tercera dimensión del espacio, la esfera interminable; si seguís este razonamiento hasta acá no hay mucho que explicar pero sería como infinitos planos infinitos, uno pegado al otro de forma transversal, uno, otro y otro más de forma horizontal y vertical, así sucesivamente.
Esto te deja muy pequeño, muy efímero, te pierdes.
A mi me costó mucho imaginar la infinidad en tercera dimensión, el infinito con volumen; hasta el plano (dos dimensiones) todo bien, pero llegar a eso me dio un poco de cosita, fue un poco agobiante, pero enriquecedor, tengo una visión más global del todo y seguiré imaginando, pues es lo único que puedo hacer en ese sentido.
Cuando ves esto de esta forma no tienes la visión del astrónomo, que cree estar debajo de las estrellas, sino si tienes la visión del conocimiento tienes a las estrellas a tu misma altura; y si, yo soy vecino del sol.
Al comienzo se comenzaba a contar del uno en adelante, de ahí al infinito; o sea se tenía una idea de cómo terminaba el conteo, sin un fin, eternamente. Si, se tenía una suerte de “abstracción”, la gente podía imaginar algo continuo, algo que nunca acabe; eso no es fácil de imaginar, no es por subestimarlos, todo lo contrario, ya una mente que puede imaginar eso es admirable, tiene ya una importancia intelectual de ejercicio, de auto conocimiento se puede decir, de tratar entender el entorno inexplicable; todo bien, tenemos claro el final del cosmos, veracidad: ( todo nunca termina ) y hasta ahí bien; pero: que pasaba con el comienzo de ese conteo, ¿uno siempre estuvo? ¿o todo necesita algo que ocupe un lugar? O sea no había noción de vacío.
La primera civilización en usar el cero fue la Azteca y no es por un hecho práctico que aparece, se podría prescindir de el cero para contar mazorcas; pero quiero creer que aparece más por capricho que por otra cosa. Más por un simbolismo, por plasmar una idea, la idea de vacío, de la nada, de que realmente exista la nada y que nosotros estemos vacíos, eso nos causa un poco de miedo, de ver que estamos sin techo, sin suelo, totalmente desnudos y desprotegidos, necesitamos eso para llevar con éxito una vida bajo el sol, el cielo y la tierra. Entonces llegar a esa comprensión supone un intelecto más elevado, supone un entendimiento de la realidad más hondo, fue una revolución en varios sentidos.
Y si seguimos planteando el paralelismo entre los números, el universo y su desarrollo, podríamos decir entonces que el universo comienza en la nada, en el cero, de ahí al infinito; pero: ¿acaso no hay números negativos? ¿y que hay antes de los números negativos? ¿más números positivos? O sea entonces plantea infinidad de un lado a otro del cero, entonces: ¿no serían todos los números cero? ¿ que diferencia hay entre los números negativos y positivos? ¿el cero no sería solo un punto en la recta?
Bien, los números los podemos imaginar como una recta, así sea la cuenta más desfachatada que podamos imaginar, pero sigue siendo solo una dimensión sola. ¿Imaginaste la infinidad de una recta? Eso sería el primar grado de escala por el cual llegamos a plantear el tamaño de todo. El segundo grado sería el plano, el de los ejes x e y, una recta al lado de la otra hasta el infinito, como un piso o un plato que nunca termine. De ahí a el tercer grado, la tercera dimensión del espacio, la esfera interminable; si seguís este razonamiento hasta acá no hay mucho que explicar pero sería como infinitos planos infinitos, uno pegado al otro de forma transversal, uno, otro y otro más de forma horizontal y vertical, así sucesivamente.
Esto te deja muy pequeño, muy efímero, te pierdes.
A mi me costó mucho imaginar la infinidad en tercera dimensión, el infinito con volumen; hasta el plano (dos dimensiones) todo bien, pero llegar a eso me dio un poco de cosita, fue un poco agobiante, pero enriquecedor, tengo una visión más global del todo y seguiré imaginando, pues es lo único que puedo hacer en ese sentido.
Cuando ves esto de esta forma no tienes la visión del astrónomo, que cree estar debajo de las estrellas, sino si tienes la visión del conocimiento tienes a las estrellas a tu misma altura; y si, yo soy vecino del sol.