Thursday, June 25, 2009

Días de Mitre

Hace unos dos años que no tomo notas en el blog, que no son más que eso, notas. Todo en cuanto a una suerte de novela que escribía, la bitácora de viaje que llamé “crónicas de la ciudad vieja”, en la cual trabajé más de un año juntando material.

Los días de Mitre, puerto, inmigrantes, adictos a la base como zombis, turistas de mil lenguas, cantos de barcos como ballenas en celo, horizontes quebrados por grúas, bahía omnipotente, edificios de cemento con esporas vivientes, kioskeros marines gays en cuero, el barrio peruano, edificios que laten melancolías de vidas pasadas, vitreau, ascensores en hierro, David, el piano, sonido de madera, Negrao, Nicotina, Laura, Mushka (mi gata), café, historias hermosas, historias para el olvido, lindos momentos, cuantas cosas, miro, atrás; todo ha pasado, como un sueño, un fantasma, un recuerdo largo y espectral, las crónicas de la ciudad vieja encerradas, en un baúl oxidado, por el corroído aire marino, de recuerdos hermosos en color sepia, que han sido, y serán. Los obsoletos marineros del “Capitán Miranda” esperan una misión muerta, una guerra contra en país de los caramelos, el “Capitán Miranda” entra en acción! Contra un submarino en chocolate, bombardean bombas de dulce de lele, que caen de kamikazes adictos al azúcar.

Esos días de Mitre han terminado, todo, vivía y trabajaba ahí, hasta que me dieron a elegir, trabajo o música (ir a tocar a chile), bueno elegí por lo que me gusta, lo que es mi vida. Volví sin trabajo de Chile, las cosas empeoraron, tuve que dejar la vieja ciudad, sin trabajo y casa. Ahora soy feliz, tengo una casa, no un trabajo, no tengo mucho, pero ¿quien dijo que se necesitaba algo para serlo? Soy feliz y a mucha honra, pues me ha sido difícil serlo; ahora vivo día a día, como un animal que sale a buscar la caza del día. Nos dicen que hay que ser exitosos para ser felices, pero ¿Qué es el éxito? Que nuestra comunidad nos avale como una persona de “bien”, de laurel; el poder, el dinero, están en el aire, en lo abstracto, es un concepto que toda la comunidad acepta como válido, entonces somos lo que quieren. Tampoco es un orgullo estar sin dinero, pero me siento mejor que nunca, hago lo que amo y amo a la vida, a ella le correspondo, con amor, con música, con mi alma abierta a todo! La vida es un misterio, y todos los días descubrimos algo nuevo de ella, y cuando amamos a la vida nos levanta su velo, como si fuera una pollera, nos deja entrar en su misterioso altar, y para adorarla no necesitamos mucho, sino dejarse flotar en el profundo éter. Bailemos esta sonata, la de este día, quizás sea la última, la más pura droga de todas y el poder más grande del universo. No hay miedo ya, somos la cosa más linda y esplendorosa de todas, y tenemos el poder del universo en nuestras manos.

Wednesday, November 28, 2007

El baile de la cobra..(de los escritos post tocar música con toques lisérgicos)

Siento dentro, el baile de una cobra.. La ondeante sinuosidad del cosmos, levitando su pecho frente al viento. Siento al animal cerca. Dentro de mi circulo, compenetrado con avispas y helechos. Sabiendo de un mismo sabiendo. La luz es cierta…y siempre. Los estados son ciertos…y siempre, en cada cosa. Yo soy el alimento….y el alimentado. De lo mismo. Entonces somos luz y mierda….sol y cosmos. Comemos el polvo y el aire que luego nos provee. La sed es el agua y el agua es sed, como el pene a la vagina. Es un yo te entro vos me entras, todos al compás del todo. Compás, latir, entro, salgo, respiro, espiro, sulfuro…..ahhhh. Es el aroma amado..Veo…como una PLANTA….saca todos sus frutos a relucir, otra no. Una me indica todas las ganas de vivir, el palpitar a flor. Otra no. Se abre ante la vida como una vagina sedienta….como dilatándose ante el cosmos..y le dice-“Cosmos…penetra en mi”.- Predispuesta esta vagina tanto a dar como a recibir….porque no hay dar sin recibir…están totalmente vinculados. En realidad acabo de dar cuenta de que son parte del mismo árbol…dos representaciones del mismo, dos yo del mismo elemento. Pude sentir el orgasmo en la planta…mediante la caricia de un chorrito de agua, cayendo sinuosamente ante el, su piel y sus venas. Hojas, su alegría es recibir gotas…su voluntad hecha cierta, nuestro fin es recibir la luz para crecer, salir y sentir las gotas de la lluvia a través nuestro como el más extremo goce, su orgasmo vital…el cual todo ser tiene que comprender para tener la voluntad de vivir, la excitación hacia la vida, a través y por ella. Cada hoja sabe, cuanta agua debe recaudar y cuanta no, lo necesario y la sobra…como en cualquier sentido estricto de el porvenir humano.
Hemos perdido ese contacto con la tierra y el mundo…eso se hace notar en cada irregularidad…nuestro yo aniquila…lo hermoso…nunca lo eterno que es indiferente a la causa del yo…o al hecho que es en si. El baile de la cobra, el movimiento sinuoso y cierto, va porque siente. Sinuoso porque sinuoso es el único adjetivo parecido que encuentro a ese sentido. Mueve hacia donde se mueve. El baile que sorprende del gato..del salto a la silueta…del brinco de jolgorio a la quietud de un monje. Sorprende! SZASZ! Peo sabe callar cuando debe, no es apurado…sino observador por sobre todo, curioso por de decreto…el gato sabe moverse. Investigar en la forma y el movimiento engatusado el gato por eso sabe comprometerse con su causa de comprender su medio que es el mundo, como si para el fuese acuático su medio. Siempre sorprendido por el. Por dejar todo…por ellos…por mis compatriotas del simbolismo..para que vean la grandiosidad del cosmos es su desnudez verdadera. Palpen!

Tuesday, November 20, 2007

Amore

Amor,

Se que te amo y me amas, se que nuestro amor es más que ciertos aspectos de lo que hacemos y decimos, es la vida en todo su fulgor. Se que estoy en un gran momento, me deslizo a la sima, pero mucho de eso es por ti. Solo lo que decimos y hacemos no es lo que sentimos, y menos el verdadero fin de todo, que es ser fiel a la vida, una verdadera representación de la vida misma, que es absoluta, es todo; es el presente la verdadera reacción de la vida, es lo más verdadero de todo lo absoluto, la manifestación de lo eterno; entonces la vida nos toma en su río rápido y no podemos más que asombrarnos y tomar todo lo bueno de ella.
Tu amor es una manifestación de la vida misma, es ese empuje energético que mata mi ego, y me sube un escalón más al entendimiento de lo intangible de la vida. Mi amor por ti es música, la música es el dialecto de la vida misma, que quiere que seamos fiel reflejo de esa honda sabiduría eterna; es música que suena a cuerdas y tambores del corazón. El amor como la música nos explica que la vida está llena, llena de todo, nos embota y pierde en el gran océano. Nuestro amor tiene un fin más grande que nosotros mismos, más elevado, por su potencia y belleza, me pierde y exalta, quiero todo de vos y darte todo de mi, porque ya no hay yo, ya no hay vos, ya no hay gente….hay una alegría absoluta, es un ámbar que nos mezcla y nace algo más nuevo y fresco. Nos pierde en lo dionisiaco y en el ser parte de algo con vos, más importante que nosotros mismos. Somos la música del mundo, somos la flor de la vida que florece, para dar frutos de otra cosa, dar vida a algo, renovarse y salir adelante, entrar en el torrente de la vida, para no dejar de fluir, y junto a vos sentir el cosmos eternamente. Te amo!

Monday, November 12, 2007

Merengue rosado.

Quiero embadurnarte de merengue rosado! Mujerota!- Dice Matias Matienzo mientras mateaba-.
Mientras Sonia Bragas dice- Soy un postre de carne floja! Todo comestible para vos! Saciarte hasta el cuello, ilusión de hombre desnutrido.
Matías Matienzo-Tengo una bocota enorme y unos dientes fuertes, quiero comer tus excesos de mujer, tus grandes pezones rosados con santilly y cerezas. –Mientras Matías Matienzo se baja violentamente su pantalón, observa su pequeño pito, encojido y mojado, magenta dolor de tanto traska-traska-boombaa, por el ardor de tonos violetaceos; lo mira y derrama una lágrima, un segundo se lastima el corazón, se seca la lágrima de un golpe como con bronca y va a la nevera, toma la manga de repostero llena de merengue, va corriendo hacia Sonia, le abre violentamente el escote y la embadurna de merengue rosado, el merengue comienza a salir del escote como un volcán, sobre los dos quilos de seno-carne floja. Sonia bragas emite un gran oohhhhhh, extasiada de sudor-merengue. Llena de merengue toda y desnuda, bañada en oliva, refrescada por hojas de menta en abundancia.

Matías Matienzo- Sos un animal!

Sonia Bragas- Oink, oink!

Matías Matienzo- Ahh cerda! (La da vuelta y en la raya, donde terminan las dos nalgas realiza como un maestro repostero una perfecta cola de chancho de merengue rosado)

Sonia Bragas-Oink, oink! (Sonia Bragas comienza a saltar como un cerdo descarrilado, animal desquiciado, sacado por el exceso de hormona dulce y pegajosa, como un almíbar empalagoso).

Matías Matienzo- Animal del infierno! (Se le abalanza endemoniado, como para castigar a un perro malo)

Sonia Bragas-ggrrrrrrrr!! Aarrggghh! Y le salta encima como un león sobre su presa mordiéndole fuertemente la nariz a Matías Matienzo, hasta un sangrado copioso.

Matías Matienzo-Aaahhhhh! Dios sácame este bicho loco!

Sonia Bragas-Oink, oink, oink, oiink!!!! (Y Sonia el cerdito loco lo toma con cuerdas de barco, Mientras toma una zanahoria de un tamaño desproporcionado tomándolo como un pene muy duro y se lo introduce violentamente en el ano a Matías Matienzo).

Matías Matienzo-Aaaaaaaahhhhhhhh! Yo sabía que eras un animal, dale con todo dale! No seas maricona, encabronate!

Sonia Bragas- oink, oink, oink, oink!

Matías Matienzo- Ahhh! Ahhh! Gusta, gusta! Dale! Fuerte! No seas Puta!

Sonia Bragas-oink! Y comienza a comer merengue rosado de su cuerpo, chupándose los dedos; Matías Matienzo comienza a comer del Merengue adherido a más piel plegada. Ella comienza a vomitar como una fuente hacia todos lados, el vomita por repugnancia. Los dos se quedan tirados, como resaqueados por el azúcar y la lujuria animal. Oink!

Monday, October 29, 2007

La noche de los aloes.


La noche era cálida y clara, veraniega y citadina, brillante y hermosa, debeladora por su condición de transparente, todos agitaban sus hormonas por ahí dando saltos y tumbos, una energía recorría el aire y después tu cuerpo; ellos dos se iban a encontrar, no sabían porque, cual era el fin de tal encuentro cósmico entre dos, pero, ciertamente, el encuentro era inminente. El, Marcelo, era curioso y joven, joven en todos los aspectos de una persona; inquieto, inteligente y atrevido. Ella, Lorena, era joven, joven en muchos aspectos y niña en otros, no niña en el mal sentido, más bien niña en cuanto una inocencia difícil de encontrar, emotiva, sensible, artista, impulsiva.
Ellos dos se conocían hace mucho, no diría amistad, pero se habían visto muchas veces y hablado un par, aunque había buena onda desde siempre; los dos estaban un poco locos, locos por la vida, por sentir, por sacar un poco de gusto más al jugo de la vida, luego...espacio...años sin verse y distanciados, poco a poco y en los últimos meses comenzaron a verse sin querer, a hablar y reírse por medio de un amigo de Marcelo que nada tenía que ver, pero fue el nexo mediante el cual se reencontraron y hablaron en un par de oportunidades más que nunca antes. Comenzó a haber una pequeña amistad en esos encuentros casuales de bebidas y ella comenzó a verlo de otra forma, más interesante que antes, más bonito; quizás porque ya no usaba lentes, pero eso no importa. Entonces intercambiaron mails y toda la información correspondiente de una nueva amistad, celular y teléfono fijo.
Un día chateando los dos acertaron en que tenían unos amigos chilenos en común que estarían por venir, Marcelo piensa que estaban viniendo y le dice como para hacer algo esa noche para ver a los chicos chilenos, Lorena asiente por el encuentro porque estaba aburrida y pensaba que en el encuentro estarían unos amigos de Marcelo que ella no veía hace tiempo.
Llega la hora del encuentro, en el lugar del tal encuentro, Marcelo llega y no hay nadie, espera unos quince minutos y nada, “es impuntual”-piensa, entonces le manda un sms diciendo-están viniendo?-, pensando que vería llegar a Lorena con dos chilenos. En eso llega Lorena sola, viniendo hacia el frente al McDonalds frente al Shopping Montevideo, un poco sorprendido, -que es esto?, piensa. Ella se le acerca y le da un beso en la mejilla, -y tus amigos?- dice Lorena, -que amigos?- dice el, jajaja!-ríen juntos por el malentendido y se explican, Lore pensaba ver a tales amigos de Marce y el esperaba ver dos chilenos perdidos, no hay chilenos ni amigos, solo ellos. Un poco de silencio, los dos piensan que hago acá, en eso Marcelo le dice para tomar una Birra, ella accede, pues ya estaban ahí, que iban a hacer?. Compran la Birra y se van a la rambla a tomarla, bajo las estrellas. Conversan, ríen, mientras el alcohol hace su trabajo. Se termina una y van por otra, la cosa va bien parece. Llegan a su lugar, sobre la rambla, tomando sus Birras y fumándose un porrito en esta ocasión, tirados sobre el pasto, disfrutando de la vida, la playa y la suave brisa que corría por sus cuerpos descubiertos, que más bien con poca ropa. La brisa iba atenuando el calor que los cuerpos destilaban junto al alcohol. Los cigarros corrían, las Birras también, las risas se exaltaban como burbujas de cerveza, los dos acostados, cada vez más cerca, ella aguantaba hacia arriba, esperando un beso, el esperaba darlo, daba hacerlo en el momento, solo, los dos lo esperaban. Cuando se dio lo un poco obvio, el se abalanza sobre ella, sus labios se rozan, luego sus lenguas, las lenguas se mueven y se enloquecen, abrazándose, haciéndose un cuerpo endérmico. Las caricias no se hacen esperar, y testan sus cuerpos, sus curvas y movimientos sísmicos intra musculares. La excitación se exalta, se comienzan a tensar los músculos, y las manos bajan; ella toma su pene duro muy fuerte, desde la base, como un gran garrote de carne palpitante. El enloquece y la sangre toma su ojo por la sangre comprimida como una roca, tras tal apretón felino sobre su obelisco magnánimo; ya no pueden más y deciden ir por más cerveza. En el camino se abrazan y saben que también deben comprar condones, preservativos, camisas de fuerza. Compran y vuelven camino a la playa. Sabiendo a lo que van, con cerveza, certeza y condones en manos, los dos lo saben y a eso van, a buscar un lugar que les otorgue ese pequeño nido para hacerlo tranquilos, terminar de subir la escalera que acababan de subir y el escalón quemaba, hervía por una sed de carne caliente veraniega.
No había una casa, o cuarto que los recibiera y acoja para saciar su ímpetu sexual desenfrenado. Caminando el divisa unos grandes matorrales de aloe frente al mar, y el dice-ahí mismo linda-. Se acercan a los aloes, lo pasan y se meten entre dos matorrales gigantes de aloes, los más grandes que hayan visto. Uno a la izquierda y otro a la derecha, en frente el mar, en el techo las estrellas brillando en todo su estupor, a toda popa, brillen muchachas dicen todas. Los aloes eran como dos promontorios gigantes de tunas hidratadas, brillando por la luz de la luna, sabiendo que algo ocultaban y recordaban todo lo ocultado en ese lugar; así los abrazaban, uno a cada lado, como un brazo de cada lado, que, de tanto en tanto los acariciaba, los hacía amigos de ese pequeña porción de tierra, los acompañaba a hacerlos sentir en su casa, como para que, ambos soltaran su espíritu rojo.
Ya tirados en el pasto beben unos tragos- se besan suavemente, uno o dos tragos- comienzan a tocarse, tres tragos-a mojarse, a saber que lo que pasaría iba a estar bueno, no había dudas. La ropa sobraba y comenzaron a sacársela mutuamente pues hacía una barrera entre ellos, una pequeña barrera pero que detenía que sus suaves texturas se cruzaran, se rocen...deslicen. Tirados en el pasto cada vez con menos ropa, cada vez con más calor, sintiendo sus pieles. En un momento estaban los dos desnudos, sobre el pasto, muy cerca uno del otro y comenzaron a hacer el amor muy suave, lento y susurrante, despacio y circular, miau, luego circular y un poco más fuerte, grrrr, en un momento salvaje y animal, fuerte y directo, sin mediar, hasta el fondo, denles todo! Booom..........Se quedaron mirando el cielo con estrellas, con un sabor rico en la boca, como saboreando y observando las constelaciones, los tejidos, que a veces son como la vida, uno las puede tejer y unir los puntos, y leer lo que uno quiera de cada chal. Charlaron sobre sus vidas en presente y pasado, lo que eran y son, sus gustos, así, ella se fue a dormir a la casa de el porque el se lo pidió y ella tenía ganas claro. Durmieron muy abrazados, sintiendo cariño, aunque fuera por una noche, se iniciaba una pequeña demostración, de cariño, de amor que afloraría en un futuro, no tan lejano.

Monday, October 01, 2007

Entendimiento y superficie.

El entendimiento de las cosas no es la causa ni el fin de la misma, sino solo superficie, superficie entiéndase por lo que oculta lo profundo, más que oculta lo que se ve primero y tapa otra cosa que hay detrás. La gran mayoría de suposiciones y conjeturas en que basamos el conocimiento humano es papel mojado, la nata sobre la leche, la cáscara de la nuez, la atmósfera sorbe la lava ardiente.

Y yo digo: quiero mi lava arder y que me deleite con su dulce sabor de caramelo candente. Eso es, una bola de roca candente parada en el medio del vacío helado, contraste de calor y de colores, en fin eso la vida, contrastes, frecuencias, energía y movimiento, espacio y vacío, soledad acompañada, sabores rotos y cúmulos de sangre de millones de antepasados que moldearon lo que somos.

Espacio, que es espacio? Bueno no voy a decir que es, eso queda en cada uno y el entendimiento del propio aprendizaje, pero una cosa puedo decir: imaginemos un átomo, como se mueven sus electrones alrededor del epicentro, como utilizan el espacio en toda su magnitud, digamos como la luna en la tierra. En lo macro y en lo micro, eso! Ahí está la verdad, en lo mínimo y en lo ampuloso, pero en fin son solo dos caras de una misma moneda, como nos movemos, y como nos componemos en el cosmos, cual es nuestro lugar, como nos movemos y nos mueven, como nos asociamos como componentes de un todo y como nos individualizamos para encontrar una identidad propia y no caer en la repetición estoica.

Que es sabor? Sino más que una excitación del mundo externo, un intento por entender las cosas que nos rodean. Un incentivo externo a uno que nos une con el todo y separa, porque realmente no lo llegamos a entender del todo..pero algo rico nos recuerda la dulzura de vivir en un beso, el cariño de la madre tierra que nos lleva a su vientre mientras dormimos en una cueva y la tierra nos protege y abraza como un útero; la sal es más masculina, como el mar, como el semen salado que eyacula ante el estimulo dulce y cremoso. El dulce es agudo, amarillo, triangular y femenino, la sal es grabe, azul y solemne. En el medio está lo agridulce, que es verde y es el equilibrio, que no te empalaga ni da sed, que es el equilibrio de dos mundos muy distintos, pero cuando se da es mágico y armonioso; la sal y la azúcar no se entienden, por eso cuando armoniza es cuando se transforman en un nuevo componente y dejaron atrás su condición de ser eso para llegar a ser algo nuevo, la aventura de los químicos y del paladar se deleitan y juegan a ser dioses en su propia mandíbula, la comida de nadie, el sabor de todos que nos emborracha como un vino de frutos del bosque en un verano seco y caluroso. La tierra tiene sed porque es seca, por eso se rodea de agua para enfriar su manto de magma sediento............me voy a dar al sacrificio, me evaporo de poco a poco para condensarme en un espejo roto.

Wednesday, September 05, 2007

Más arriba, si?


Necesitamos realmente tener a alguien debajo o a alguien arriba nuestro? Necesitamos la tragedia y el drama? Vivir en una historia ilusoria, de colores y reflejos que nos intensifican la vista, pero parecen segarnos luego y cuando cerras los ojos ves una luz, que es el residuo de la misma, aunque no está y luego se desvanece, es totalmente superfluo. Es el aire que infla un globo y parece más grande, pero no pesa nada, no hay sustancia. Todo el mundo nos vende una cajita de zapatos, que es lo que queremos comprar y sentir, pero todo siempre es más complejo de lo que parece. ¿Por qué todo el mundo tiene tendencia a asegurar lo suyo? ¿defender sus cosas? Estamos a la defensiva sin saberlo, no confiamos ni en nosotros ni en nadie. Mi tendencia es a abrirme, dejarme sentir todo lo más que pueda, quiero más si, dame más, ya no quiero cuerpo ni ego, ni todo lo que se disponga de origen humano, quiero gozarme, gozarte y menear, ser uno con todo y ser el extasy. Hoy lloré por la fantasía de ver la vida arrojando un último rayo de luz como un suspiro eterno, me lleno las venas y se transformó en sudor y lágrimas, de un llanto alegre, que llenó mi alma de ríos de sensaciones indescriptibles. Temí por mi vida sin llegar al sumum, sin llegar a la copa del árbol; estoy a tan poco, solo levántate mi amor y déjame llevarte conmigo, que esto solo es, el comienzo de un gran viaje sin conductor.
Ya no tengo ego, lo he matado, porque el ego es de un tipo de conciencia más primitivo, y cambio eso por una conciencia más elevada, que vaya con mis aspiraciones, con lo que quiero. Por eso digo lo que siento, sin temor por ser menos o más, pues mi idea de relaciones humanas es como dos ingredientes que hacen un nuevo químico, es como el color que se relaciona con otro siempre, es una cosa fluctuante, de ida y vuelta, que me gusta cuando no sabes donde termina el otro y empieza uno; siempre sabiendo que estamos solos y eres el copo de nieve en toda la nevada, único y partícipe de algo más elevado. Me gusta dejarme amar, porque me deja volar pero sabiendo que tengo los pies en la tierra y que puedo estar dado a algo maravilloso, a una persona igual a uno. Yo estoy tranquilo, se que lo he vivido intensamente, que he amado, he sufrido, he latido fuertemente y puedo morir tranquilo. Pero no sin hacerlo antes, y tocar el cielo contigo como lo he hecho solo. Que seas el primer en conocerme y quizás el único, el que sea mi compañera de viaje, mi cosmonauta preferida; pues yo ya estoy entregado a la merced de algo más importante, el disolverme en emociones líquidas. Las cartas están y estamos tirados al azar, en mi la llama crece y se alimenta mi espíritu hambriento de estrellas, se enciende y crece, no tengo pasado ni futuro, soy la energía que siempre fue y será; seremos la gran llama que hará parecer al sol una bombilla.

Monday, August 20, 2007

SABU

Sabu, el porque de Sabu en su nombre del disco; el disco de Santacruz que tanto ha alegrado los últimos días de mi existencia. Alegre, alegre por ver algo que trabajamos mucho tiempo antes para verlo hecho corpóreo, físicamente real. Algo que no imaginaba en su final, en lo que sería como hecho artístico en todas sus extensiones de la palabra. En la previa no vislumbraba lo que culminaría y mientras se gravaba se veía como se amoldaba la masa, sustancia sonora espacial, físicamente palpable. El porque de todo trabajo mismo.
Sabu como una entidad no física que los cuatro integramos en cierto momento, el ser que se manifiesta como medio entre cuatro individuos y la naturaleza; como un ser que los cuatro alimentamos y a los cuatro nos guía, ya no somos nosotros, ya no somos el… pero se apodera de nosotros el poder absoluto de la tierra al cual solo obedecemos, la magia perdida de la tierra renace y entonces nos damos cuenta que el mundo está lleno de espíritus, las raíces te toman y solo ves las venas de la vida, como todo late, sulfura, espira y expira; sabe que es grande y nos agradece, por estar compartiendo todo esto con todos ellos, y que seamos las esporas de ese ideal sanguíneo, el mensaje de que la vida es nueva y hay mucho por explorarla. Eso por un lado, en un sentido dionisiaco del arte. Dionisiaco en el sentido de perder la individualidad y conformar el todo. Más, cuando uno la ejecuta.
Cuando uno está componiendo, por ejemplo, saca al exterior un mundo interior, uno de inmensa belleza y otro, que puede ser un sentimiento de un dolor profundo, o un buen momento de alegría que puede ser transportado a cualquier sentimiento parecido. Esto es más en el sentido apolíneo de el arte, el mundo profundo de los sueños, el onírico, donde los sueños que dicen la verdad, se manifiesta en el transcurso del arte. Hay un clima, algo que nos rememora algo perdido, o un lugar, en fin infinidad de cosas e imágenes, un mundo más extenso incluso que el real, enorme! La lírica en la música entra en este mundo aunque por eso las palabras no pueden siquiera rozarla; pueden describir una de estas imágenes o emociones, que está bien en ese sentido, pero sabemos que la música encierra ese sentido descrito e infinitos más, es más amplia en todo sentido de lo que es arte y música. Aunque en lo apolíneo, también el dios Apolo nos puede llevar a las más altas simas. Hay que llevar a esta civilización a un punto más alto del espíritu, más arriba! Que mucho más, encima de sus techos, hay hacia el horizonte.

Thursday, August 02, 2007

Somos la barca y somos el mar, embravecido...


A donde nos lleva todo esto? Que es lo que nos impulsa a seguir alimentando la máquina con nuestras almas? Todo el progreso estoico justificado por publicidades abarrotadas en las calles, los bondis, la TV, revistas, magazines, suplementos, barcos, aviones y aeropuertos. Hay que llegar al éxito! Hay que triunfar! Pisotear cabezas, chupar medias y huevos; acrecentar el ego y olvidar el espíritu. Pues la tierra ha olvidado a su hijo perdido, el hombre. Que lo recuerda en las fiestas dionisíacas y en el arte dionisíaco. También en la experiencia onírica del dios Apolo; el dios vaticinador, la divinidad de la luz; que demuestra la bella apariencia del mundo interno de la fantasía. La fantasía trágica.

El arte no es más que la interpretación de nuestros sueños que dicen la verdad. En la hermosa apariencia de los mundos oníricos cada hombre es un artista completo. Entonces todos los hombres y cosas se nos presentan como imágenes oníricas de ensueño, de un mundo traslúcido.

Como sobre el mar embravecido, que, ilimitado el mar nos levanta en montañas de olas, entonces, el hombre, parado en una pequeña barca descubre su mera individualidad.

Descubriendo el poder y la belleza de la naturaleza nos sumergimos en ella, llevando nuestras raíces al centro de la tierra, así, nos olvidamos de nosotros mismos, no somos algo; en eso nos embriaga un estado de amor absoluto que emerge del centro de la vida misma y volvemos siempre al comienzo de la misma, a un punto sumergido en la energía de ese mar embravecido, y ya no somos la barca, no, somos la potencia en su aliento máximo. En si, de esa forma, somos la vida y podemos llevar a delante el mundo cotidiano humano, somos el todo!; donde no hay reflejo y humanidad, solo una luz y una belleza inconmensurable, nuestro arte va dirigido a eso y no a una elite intelectual ignorante de esta realidad dionisíaca; solo a nosotros que somos el reflejo de la vida misma. Y a la energía misma, que, es por ella y solo por ella existente.



P.D: Lo que el texto dice, no tiene nada que ver con lo que hacemos en el mundo diario, sino que en si hay que encararla a la cotidianidad. O sea, lo que dige es cierto en el texto, solo que no quiero confuciones.

Tuesday, June 12, 2007

Alabado..la nada suena..

Nada suena, en la niebla espesa, en el denso aire brumoso el sonido recorre mucho más lento el éter. Todo se mueve de forma lentecida y parece ser la humedad un muro, un mar, una coraza de la noche. Baila y baja lentamente nena, se una gata esta noche para que juegues con mis sombras. Si! Produciré un sonido tan grave y bajo que te hará vibrar el esqueleto y el cuerpo, quince hertzios, trece, doce, diez hertzios, y sigue bajando. Bajará hasta ser un sonido salido desde un agujero negro y agite la sangre que nos envuelve. Ocho, siete, seis hertzios, el submarino sigue bajando y el avión sigue subiendo, nuestra presión arterial tapa nuestros oídos y nos embulle en un sacrificio de carne rosada. Cinco, cuatro, tres Hz! El peligro es inminente, las pieles tiemblan de miedo y quieren salir despegadas del cuerpo a 100 quilómetros por hora. Dos, un Hz….

….Espacio, silencio…

…Ya no hay nada, no hay cuerpo, no hay ayer, ahora ni mañana…

…No siento un yo, ni individualidad; soy una cosa-partícula en el aire, solo me muevo, me dilato, me contraigo, efímero y volátil pero siento un recorrer dentro, una alegría y paz celestial; soy mi astro en su cenit, mi rumbo en mi mismo, entonces no se donde estoy ni me importa. Y aunque la luna que duerme, ya no baila conmigo esta noche.

Descansa luna, descansa de mi, de todas esas noches que me has dado, las veces que he visto a tu cara sonriente. De tu eterna comprensión en las noches duras y en las grandes fiestas de luna llena. Pues llena de ti estoy, de esa luz blanca azulada deambulando por y dentro mío, gracias y alabada seas!!!

Thursday, June 07, 2007

Notas de la estepa de la mente

La primera nota suena, es el preludio de lo que dará más adelante en los cuerpos de los interpretes. La primera nota ha salido desde el primer navegante solitario, los otros jinetes del mar lo siguen, acoplándose perfectamente, y una nota sigue a la otra en perfecta armonía, pero una nota habla a la otra, no como una nota tirada al azar, no , sino en una conversación celestial de los cuerpos.

Queda en el socorro el silencio seco.

Las estepas de la mente afloran por nuestro acercamiento a esas zonas inhóspitas de la mente.
Eso! Cuando toco música siento un total despliegue de mi cuerpo y mente. Siento que me abren como un cordero a la cruz y le muestran mis órganos y partes a todo el mundo; y yo viendo como me tocan el páncreas sin permiso, lo miran, lo tocan, lo saborean y me gusta, es como una caricia. Observo, veo las conexiones entre las mentes de los interpretes, mis amigos y socios en este sentimiento. De este pensamiento común que de una mente común sale, hacia todos lados en un solsticio de verano con una energía imparable disecando los cuerpos, diseccionados de cara al sol. Ahí, en ese momento, sin cuerpo, veo a la inmensidad cara a cara.
Mauro Recchi

Tuesday, May 29, 2007

Sueño: El gran asado y las 95 vacas

Sueño: El gran asado y las 95 vacas


Noche en el campo-ciudad, habíamos tocado rock n’ roll, recuerdo unas cabañas, unos ranchos y unas carpas. Estaba con el faraón, hablábamos de hacer un gran asado con los pueblerinos, hablábamos de eso con una gran señora, digo gran porque era enorme, “señora de magnitudes bíblicas organiza asado de magnitudes bíblicas”-decía la portada del diario. En el campo abundan las vacas, necesitábamos unas noventa vacas por lo menos para todo el pueblo, iba a ser el asado más grande del mundo. Las vacas no eran el problema, pero más bien arrearlas iba a ser difícil y sobre todo matarlas. Pensaba en llevarlas todas a un acantilado decirles que sigan caminando y que caigan al vacío. No parecía difícil.
No se si por las vacas o porque pero nos entraron a perseguir unos militares tipo guerra, de verde oliva, casco y todo, muy nam. Nosotros con faraón y no se quien más en cabaña de camping, nos buscan dentro de la intrincada cabaña como un laberinto, corremos de ellos dentro de la cabaña, nos siguen muy de cerca, sudo miedo, encuentro un agujero y escapamos por el. Corremos por dentro del bosque en la noche a todo galope. Esperábamos que toque alguien o no se que. Nuevamente nos persigue el comando anti-asado. Corrimos nuevamente, o sea, cada vez que nos disponíamos a distendernos o a divertirnos venían a buscarnos los militares; creo que pasamos toda la noche corriendo. Nos encontrábamos sobre una ruta por el campo, veíamos unas vacas con el faraón y había que recolectarlas para el magnánimo asado. Cuando los vemos salir desde la espesura de la vegetación salvaje( a los comili no). Corrimos como toda la noche y ya estaba cansado de escapar, cuando emprendimos vuelo con el fara, un vuelo irregular pero que nos dejaba escapar de ahí, vuelo onda superman con un puño hacia adelante!. Un vuelo torpe e irregular pero veloz. Llegamos a nuestra cabaña, la de hoy, pero esta se encontraba en el medio del campo, al lado de la ruta, pero como entremetida en la vegetación. Nos metimos, me oculté debajo de algo, como en un lugar pequeño. Los veía pasar a los milicos por la cabaña, entre unas maderas. Permanecí escondido hasta que quedó todo tranquilo, salgo de mi guarida como agazapado, mirando hacia todos los rincones. El faraón me acompañaba, cuando vimos sobre un acantilado alto a la gran señora asadera, la voluptuosa señora de la comilona de carne. Alzaba como un cetro, cuando unas cuantas vacas se le asoma desde los costados y detrás, la señora alzaba el cetro como en señal de victoria, habíamos ganado, las vacas sonreían aunque serían tiradas por el mismo acantilado; sonreían, sonreían porque estaban de nuestro lado y habíamos ganado; la señora levantaba aún más el cetro, orgullosa, limpia y hambrienta. Ellos, las vacas y la señora gorda brillaban, una luz les salía como si fueran una especie de divinidad, una imagen de gracia divina, en lo alto y brillantes. Yo pensaba ahora las tiran por el acantilado y podemos comer. Cuando siento son las 9:30!!! Despierto sobresaltado, mi chica llegaba tarde a la clase de corte de pelo, no había tiempo para asados ni sueños.

Friday, April 20, 2007

Tormenta y lujuria.


La tormenta y la lujuria, emparentadas en un baile de muerte y sacrificio; el sacrificio de los gloriosos guerreros, que en la guerra son intensamente lo que son, guerreros. El poder, la gloria de los relámpagos y centellas en el torrente del cielo; el cielo se nubla, las bombas caen, la estática se prende del aire; todo electrificado. La electricidad corre en todo, cada célula se enciende, la piel se sobreexcita, y mi sangre puede sentirla, pues fluye. Flashes!
Luces eléctricamente azules. Carga positiva en el éter. Flashes!
Punto de partida del horizonte, la carga desde ahí a salido en todas direcciones, de forma ovoide. Flashes!
Corren! Desde allá hacia aquí. Pasan a través, sobre y a los lados de mi, mi centro de equilibrio. No es casualidad que estemos en este tiempo espacio haciendo esto. Cuando, veamos lo que hicimos y digamos “Para esto he venido y todo lo que me ha pasado me ha hecho lo que soy, entonces estuvo bien lo malo y lo bueno” Flashes!
Apartemos entonces lo que hacemos y decimos de lo que somos, pues lo que somos es el camino que hemos marcado y la estela de emociones que hemos dejado intacto en el tiempo. Booooooom!
El aire se mueve de forma brusca. Viento y marea!
Tendremos que morir o tendremos que morir, si o si, entonces: Bendita sea la muerte! Glorioso el día que acabemos! Boom!
Pues no hay que vivir pensando en morir, sino pensar en vivir, si vivimos la vida con miedo nos orinamos, de frente, en la muerte y eso es sacrilegio! Cuerpo a tierra!
Las fichas están tiradas, la suerte en juego, pero un cuerpo a tierra puede salvar tu vida. Bienaventurados los de pies ligeros! Muevan! Salven sus vidas!
Flashes! Instintos eléctricos infrahumanos, superdotados! Que inspiran a nuestra sangre correr más rápido y a morir de risa.
M.h.R.

Wednesday, February 28, 2007

Fábula del niño del bosque.

Niño, del bosque, solo era una criatura más de este bosque, una criatura que se encontraba en intermedio de las bestias del boscaje y las divinidades; aunque el no contara con los dioses en su vida diaria del bosque, poseía en si, todos los elementos de la divinidad: la gloria, gracia del cielo, y la leve certeza de saber quien era, aunque no lo que era el mismo o actuaba.
El niño tenía dos amigos en el bosque, más que amigos sabios protectores; el Búho y la serpiente, que lo seguían a todas partes, pero no como unos guardaespaldas sino como fieles seguidores de un artista, seguidores de un producto que ha sido testeado y saboreado, ellos sabían que la próxima composición podía ser la mejor, o peor, la última. Entonces seguían al inquieto niño por todas partes, ya que este correteaba de aquí para allá, jugaba con los conejos o nadaba en los riachuelos; y cuando cantaba, todas las criaturas se detenían a escuchar la celestial melodía que parecía que proviniera desde un viento desde el cielo, soplando suavemente como ligera brisa. El bosque proseguía en un solemne silencio cuando el niño del bosque cantaba y todas las criaturas callaban hipnotizadas por el canto proveniente del cielo; hasta la culminación de su obra, que se alargaba cuanto el quisiera todo según el ánimo que tuviera. Al finalizar los únicos que quedaban eran el búho y la serpiente.
Cuando dormía el búho era el encargado de observarlo como el propio hijo de dios, galantemente observaba con sus grandes ojos tan grandes como su insomnio eterno. Un día, al atardecer, el niño comenzó a subir al roble más alto del bosque, hasta su rama más fina y alta, tomándola con todas su extremidades, al ritmo tambaleante de la rama que se mecía con el viento y el propio peso del niño; este se tomó del árbol con toda su fuerza y parecía querer exprimir todo el árbol desde la delgada rama, tomo todo el aire que pudo y lanzó un alarido terriblemente terrorífico y extasiado, como si toda su alma saliera por su boca de una vez, todo quedó en silencio, todas las ratas del bosque y comarca explotaron, todo se detuvo, todo menos el alarido que prosiguió su viaje, pasando la comarca donde se encontraba el pueblo. El pueblo se detuvo horrorizado ante el alarido punzante y el miedo cundió el pánico entre el populacho; ¿Qué sería ese alarido? Nunca habían sentido nada igual y ante el desconocimiento de este sonido desconcertante temieron por ellos mismos, por su prole y sus jardines con vallas, hasta podría romper el orden. La voz de una criatura del infierno! La voz de un demente! Un loco suelto o un asesino….todo era lo mismo, iba contra su vida tranquila y chata de la comarca como el agua de los pozos de donde bebían.
La decisión fue unánime y la voz corrió por el pueblo: Maten a la criatura! Algunos tomaron las antorchas, otros lanzas, tridentes, cuchillos, oses y todo objeto punzante que lastimara. La masa enardecida fue directo al bosque desde donde provenía tal alarido bestial que había matado a las ratas de sus establos. Los pueblerinos se adentraron en el bosque y todos los animales del mismo se disiparon, las antorchas iluminaban todo como al infierno en llamas y a las gentes les exaltaba la sangre, pidiendo justicia por mano propia. Cuando escucharon un aullido detrás del roble más alto y grande del bosque, todos corrieron detrás de la imaginaria bestia que en bestia a ellos había convertido, en eso dieron la vuelta al roble magnánimo y ven a un niño de rizos grandes marrones y grandes ojos brillantes, blanco como la nieve, rodeado de un búho y una serpiente roja, negra y blanca; no emitieron sonido alguno y miraban como se disponía esa escena de cuentos bíblicos. El niño tomó aire profunda y lentamente, entonces sacó de su ser la nota más suave y apacible que jamás habían escuchado, la nota era dulce y sabia, emanaba una paz tan profunda como nunca antes habían experimentado; la agitación había culminado y todos se sentaron, las lágrimas comenzaron a caer de las gentes, todos comenzaron a ver su propia ineptitud de que algo raro no debía ser maligno; era raro si esa criatura, pero tal sonido era benevolente, provenía de el cielo y los dioses le habían enviado a el niño con su don; raro era especial ahora en su don, en su forma de irradiar paz y alegría de esa que te lleva al llanto; no lo entendían, pero tampoco debían entender nada, como no entendían a sus dioses tampoco. El canto apacible y alegre proseguía, la gloria corría por sus venas ahora, era lo más cerca que habían estado de dios y de el cielo, los llantos de alegría seguían emanando de sus ojos y agradecidos de por vida, por esa alegría desbordante y paz solemne se fueron apaciblemente a su pueblo mientras el canto proseguía intocado.
Las semanas siguientes arribaron al bosque todo tipo de ofrendas al niño del bosque, oro, plata, joyas, panes y frutas, las ofrendas quedaban intactos en el mismo roble y nunca más vieron al niño de dios y poco a poco dejaron de volver al bosque. En unos años fue solo un mito. El niño nunca tomó las ofrendas porque no las necesitaba, tenía todo eso y más en el bosque, solo necesitaba al búho, a la serpiente, los frutos del bosque y esa gran y desbordante alegría que emanaba naturalmente de el, como el torrente de agua que emana del río, solo si y solo así, abundantemente.

Friday, February 09, 2007

SEXO....


Sexo, una de las manifestaciones del alma en el hombre. Se podría decir “arte” entonces; por la grandiosidad del momento y lo que enseña de nosotros mismos. O sea, demuestra, en el fondo lo que somos, ocultamos y brindamos a nuestro interlocutor sexual. Las dos personas se unen en una especie de baile grotesco y, juntos se puede liberar una energía que pocas veces se logra ser redimida. ; o sea, el fín es llegar a liberar esa energía que yo creo, que es un estado del alma en si mismo. Si se logra ese “estado” de puro sentir acumulado está bien, es el cometido, por lo menos el mío; llegar a ese estado de trance total satisfactorio.
En la música, por igual, se llega o no al “estado” del que hablaba; no hay medios ni dudas, solo la certeza de un gran golpe espiritual, una sacudida del alma. Se ve en el músico o en le auditorio, en le sujeto sexual o cualquier escucha, se ve en sus caras, en su emitir todo tipo de ondas y frecuencias. Que la vida corre por el torrente sanguíneo a todo galope, claro! La severidad de que corre! Porque si es así no hay forma de ocultarlo, solo se manifiesta en todo su esplendor y solo porque es así.
Entonces el “estado”; en ese “estado” he visto varios grados, unos alcanzan grados más elevados, de demasiada intensidad o menor. Pero he visto en la mujer los grados más altos de la escala, muy intenso en su gozar, que, no he visto en hombres o por lo menos en mi mismo, he llegado a perderme del todo del mundo intensamente, pero he visto en la mujer algo que es lo que yo aspiro en lo sexual, una voluptuosidad sensitiva extraordinaria, de bestias de otro mundo (de ahí que la teoría del sexo débil quede invalidada); es que me da curiosidad ese estado donde le cuerpo se desdobla y las sensaciones se disparan fuera de el, por eso es que parece como no aguantaran su cuerpo y en su cuerpo, entonces se rompe en contracciones musculares y reacciones esporádicas del mismo. Por eso es que me da duda si es el cuerpo o el espíritu lo que esta en juego en esto o quizás, ambos.

El cuerpo se desdobla y deja salir eso? Es una puerta abierta a otro estado sensitivo del alma? O solo es otra manifestación corporal? Las preguntas quedan hechas, en fin, la causa no importa tanto, me interesa el hecho por ahora, que es, después de todo la manifestación en goce del alma.
Quizás la mujer por tener una capacidad sexual más onda, pero en eso quizás el hombre actúa por medio de una creencia popular, una rección culural, límite por la cual restringe sus limitas sexuales y no explora; el mito nace y se expande: “El hombre solo acaba una vez y no puede seguir gozando del acto sexual después de este…” Capaz si, hay una incapacidad de genero en lo sexual, o solo seguimos alimentando el mito? La cuestión esta abierta, aunque yo creo en la capacidad del hombre de llegar a igualar ese “estado”; ignorar las enseñanzas sexuales de occidente desde la revolución francesa hasta ahora. Ir a las raíces (India-Grecia) o empezar nuevamente desde cero, experimentar y ahondar en ese sentido dentro de uno mismo; Los límites: tu propio cuerpo o la voluptuosidad de tu alma. Es una enfermedad sexual-cultural que debemos curar todos en lo que podemos, por lo tanto somos hijos del pudor, herederos del puritanismo. Porque es sabido la capacidad sexual femenina es limitada porla ineptitud sexual masculina; no en mayoría por culpa propia sino por la idea cultural reinante de el “yo no puedo”. Su culpa-creer el mito- contribuir al mito- no explorar en ellos mismos. A veces también la presión sexual saca su máscara en pleno acto sexual diciendo “Eres poco hombre, aguanta!”
No quiero ser pesimista con estas palabras, ni decir “La tengo clara”, más bien es un texto lleno de esperanzas y para no plantearse en los horizontes un límite. El de la mente humana. Dejar atrás la supervivencia de la especie por el pleno goce del individuo identificado con el “yo”. A volar con la especie! Es el siglo del individuo. El que mata la civilización Europea.


Mauro Recchi



Tuesday, January 30, 2007

El viejo verde.

El viejo, el que paraba en las paradas era verde, no por su color exactamente. El paraba en una parada, siempre se lo veía en la misma parada, parado; la de 18 de Julio a la altura de el Banco República y la plaza de los 33. Pasaba horas detenidamente inquieto, sudado y mirón. Se acercaba a cualquier pareja cachonda o simplemente a alguien peleando por ejemplo, cualquier anécdota le servía, pues el no tenía vida, ni se arriesgaba a tenerla; solo había desarrollado una habilidad la de ser un voyer profesional, un mirón de alto calibre y sus preferidas eran las parejitas calentonas.

Un día lo conocí con mi ex novia, esperando un bondi 188, eran tipo 3:00 de la madrugada, noche cálida y húmeda, no pasaban mucho el servicio de trasporte citadino a esa hora, entonces esperamos; cuando veo al sujeto fisgoneando, metiendo la nariz en asuntos ajenos, pero podría ser una sensación mía, una paranoia momentánea. Pero seguía mirando, hasta Caro se dio cuenta, entonces comencé a mirarlo fuertemente. “Si el mira yo también puedo”-dije y lo miraba fijo por un rato, entonces sacaba la mirada un ratito. Nos movíamos un toque para tener un poco de intimidad, le perdía la vista por un rato, miro por la espalda de ella y estaba en nuestras espaldas mirando fijamente, a dos pasos, con cara de loco, alimentando su sadismo y su masturbación a posteriori, porque lo que el hacía era guardar información, como fotos o pequeñas imágenes en movimiento, que, luego usaría en sus largas masturbaciones en un collage de imágenes juntadas durante todo el día de espionaje. Unos días después lo vi en la misma parada, haciendo lo mismo que con nosotros, husmeaba. Entonces comencé a espiarlo en los días siguientes, si pasaba por ahí miraba a ver si estaba y ver en que andaba, y a veces lo veía con las manos en la masa y otras con la vista perdida en la nada. Una vez hice parar a un amigo en auto un rato en la vereda en frente para entrometerme un poco, ver que hacía, la curiosidad esta vez era mía; y en un momento hay una pareja besándose descontroladamente en la parada y el vichador se acercó a la chica por detrás mientras se besaban y le huele el pelo a la chica, solo unos segundos deleitándose con el aroma, fue una imagen que todavía persiste en mi retina.

En un momento pasó el furor de el voyer y dejé de mirar a ver si estaba, seguramente lo olvidaba, a los meses pasé, lo recordé, miré y no estaba, hice un par de cálculos y lo veía muerto de varias formas, metido preso por violador o por exponer su miembros en vivo, pero nunca supe más nada de el ni lo he visto, solo puras historias de diferentes personas en una misma parada de autobús.

Wednesday, December 20, 2006

Silvia, 36 años, rubia y soltera.

Era una noche de verano, me encontraba solo en mi casa, una noche de verano tropical, de esas húmedas de densa lluvia, gruesa y caliente, tormentosa y violenta.
Leía algo, un libro grueso con olor a páginas viejas que no recuerdo. Cae un mensaje de texto a mi celular que suena fuertemente y me asusta, claro! Era puro silencio y concentración en el libro; y el mensaje comenzaba con: “macho”, y decía un par de guarangadas onda, “te quiero coger, tengo la concha llena, tengo 36 años, soy linda”..Eso decía más o menos, jajajaja, comienzo a reír descontroladamente; el libro calló al piso y perdí la marca de la página. -Que mensaje extraño-pensé, todo esto con un número desconocido con palabras de hombre, fahh, empecé a pensar que me estaban jodiendo; seguro! Esto era algún amigo, o alguien queriendo hacerme entrar. Comencé con una paranoia en un momento, ¿quien es? ¿me conoce? ¿de donde sacó mi número? Ya había olvidado la lectura, mi cabeza rondaba en eso y me pareció divertido seguirle el juego fuera quien fuera. Entonces le contesté el mensaje de texto y decía una cosa así: ja esta bien, ¿quien sos?, ¿me conoces? ¿ de donde sacaste mi número? Entonces esperé la respuesta.

Entre que busco algo de comer llega el sms, voy comiendo al cuarto donde tenía el celular y leo: “hola macho” (siempre empezaban así), “No me conoces tengo 36 años soy linda rubia no tengo novio busco un hombre. que edad tenés? No tengo cómputos mañana te escribo beso Silvia”. Y yo contesto: Tengo 25, mañana cumplo 26. Paso el rato mientras proseguía mi lectura, entre párrafo y párrafo pensaba que no importaba si escribía o no, ya había sido divertido de todas formas, hasta podría servir para una historia. En eso, me dormí.
Despierto, un día hermosamente soleado, hago mi paro de mano matinal y luego veo un mensaje de texto que había llegado mientras dormía. “Feliz cumpleaños!” No se que… no se que, “que pases lindo”. Bueno, le mando: gracias, haceme un regalo, je.. La tarde derivó en unos trabajos que tenía que hacer. A las horas suena nuevamente, sms, Leo: “Quiero coger con vos macho quiero hacerte cosquillas con la nariz en las bolas estoy buscando mi príncipe azul que venga con la llave y me abre el calzón de lata.” y algo más que no ricordo. Quedé estupefacto, jajajajajaja- comencé a escupir de repente. Todo esto era muy divertido, si fuera en broma o no tampoco importaba, era una situación muy bizarra como para descartarla y dejarla fuera de la colección de anécdotas; las anécdotas son almacenábles, siempre hay un momento para contar alguna, o para dejar algo, siempre a alguien le pueden servir, las aventuras enriquecen y saben aflorar cuando uno las necesita.
En un rato, era la media tarde, cansado de estar trabajando frente al monitor me voy a fumar un cigarrillo a la ventana, fumando decido llamar a este individuo que se hacía pasar por una tal Silvia, de 36 años, cabello rubio, solterona y cachonda. La llamo, quería sacarme la duda, ¿y si atendía un hombre?, jaja, o si realmente era Silvia, era todo muy bizarro. Suena libre el telefono, suena unas 5 veces, corto y llamo devuelta, suena dos veces y me atiende alguien pero no habla nadie, como unos ruidos de oficina en el fondo y en tanto corta. Quedo pensando, y me digo- claro, seguro que era joda; clinclinclin! Suena el celular, obviamente un mensaje del “supuesto” Silvia. Leo: “Disculpa que no te atienda, es que soy sorda y no pude atenderte”. Ja! La peor excusa, ¿o sería verdad? No importaba mucho, la historia estaba tomando otro color y me gustaba. Fah ¿y si realmente era sorda? Que bizarro se ponía todo. Ya la veterana o quien fuera era sorda y esto se estaba poniendo divertido, bastante divertido. No me acuerdo que le conteste pero luego contestó Silvia, rubia de 36 años, linda, sorda, y candente: “mira yo tuve un novio músico director de un coro”, (se ve le dije que era músico) “sos un divino me encantan tus mensajes mua mua mmmuuuaa”. Éramos dos personas jugando un juego extraño, sumamente entretenido, que, hacía aflorar la imaginación de uno (yo) y del otro seguramente. Te hacía entrar en un personaje. La emoción de estarjugando con un desconocido algo sumamente dudoso y emocionante.



Los días pasaron, yo no escribí y ella tampoco, tampoco importaba demasiado, lo que había pasado ya había sido divertido y ya me estaba imaginando el resto de la historia. Pasó onda alrededor de una semana y un día en una tarde realmente soleada de esas que encandilan y uno tiende a cerrar los ojos como Clint Eastwood; en eso tiriti, tiriti, tiriti, miro el celular, mensaje de texto: “Vamos a vernos quiero conocerte silvia”. Wow, ¿Qué hago? Tenía la oportunidad de sacarme la duda y no podía desaprovecharla, ¿o podía? Me daba curiosidad por un lado y por el otro tenía la leve sospecha de que quedaríamos en vernos, nunca llegaría nadie y quedaría esperando como un boludo; Entonces le contesté: Bueno si dale. donde nos vemos? Valía la pena pasar por ese riesgo con tal de que me sacara la duda que había acarreado todos estos días, seguro que si. Sms: “20 hs en el bar green park frente al obelisco beso silvia”. Bueno las fichas estaban tiradas y no había marcha atrás. Iría a ese lugar y conocería a la mujer o develaría la broma pesada y me sentiría un poco tonto, pero valía la pena si las cosas no pasaban, la anécdota ya estaba marcada y tenía algo para contar. Y si no iba me quedaría con la duda por siempre.

Llegué al Green Park a las ocho menos cinco, soy puntual y además vivo cerca. Me senté, pedí una cerveza en una mesa de afuera, observando la gente que pasaba y cada veterana rubia o teñida yo pensaba “es esta”, cada tanto tomaba un sorbo de la fría y deliciosa cerveza fumando un cigarrito. Pasó el rato, ya había tomado ¾ de cerveza y calculaba media hora, ya estaba un poco como alegrín; miraba toda veterana como de 36 que pasara y ya ni rubias tenían que ser, me quería ir porque estaba aburrido y odio esperar, entonces prendí otro cigarrillo y tomé otro trago, otra pitada, otrto trago, así mataba el tiempo de la tortura d la espera. Cuando siento una mano femenina sobre el hombro, miro, rubia onda 32 años, bonita, realmente bonita, vestida como de secretaria; y dice-Mauro? Con una voz rara como de sordo. Si le digo, también con la cabeza. Me da un beso en la mejilla entonces; le señalo la cerveza y el hago un gesto como de mhh, ¿querés? “no sabía como comunicarme, aunque hablara nunca había hablado con un sordo o mudo y la gente tiende a pensar que el mudo es sordo y el sordo es mudo”. Me hace entender que si, pido una cerveza más y otro vaso. Hablamos un rato, nos manejamos entre que ella hablaba muy bien y más o menos leía los labios, y alguna seña que otra ayudaba. Hablamos de nosotros, que éramos, cosas que nos pasaron, derivo en un par de horas hablando y tomando cerveza; a eso de las tres horas yo estaba borrachito y ella lo parecía también. Me caía bien por ahora Silvia, era una persona entretenida, abierta, pero con la madurez que le correspondía. Hasta que se me acercó, me dijo que era lindo y comenzó a besarme la oreja izquierda, en unos segundos subió a la mejilla y en eso nos estábamos besando. Nos besamos unos minutos, luego se me sentó en la falda y me señala el gesto de conducir un auto y me dice ¿querés ir a casa? Le digo que si, también con la cabeza. Caminamos unas cuadras hasta donde se encontraba el auto y marchamos a su casa. En el camino pone la radio y pasaban Midnight Special por los Creedence. Ella tenía la mano derecha en la palanca de cambios y en eso la pasa a mi pelvis, abre los botones de mis jeans azul oscuro y me mete la mano dentro del calzón. “It’s the midnight special…shinny lights on me..” Las luces corrían en la calle, un viento rápido y cálido entraba por la ventana, las estrellas estaban sobre la calle y la luna nos seguía a donde fuéramos, era un buen augurio de una noche hermosa y candente.

Llegamos a su casa, era una casa típica montevideana, con puerta a la vereda y sin jardín, solo la fachada. Ya había soltado mi pene hace un rato. Entramos, la casa era ciertamente lujosa, prolija y pulcra. Me dice que va al baño y que me sirva lo que quiera (señalando el barcito que tenía). Serví dos whiskys con hielo y me senté en el sillón, Encendí un cigarrillo y me relajé en el cómodo sillón de terciopelo rojo. A los minutos la escucho venir por atrás, me toma los hombros y comienza a masajearme, tenía tacto para los masajes. Toma mi oreja con la boca, la besa suavemente, la besa salvajemente, la come, si pudiera masticarla como un chicle lo haría; comienza a comerme el cuello y de ahí a todo el torso, me estaba devorando. Sentí como si algo me estuviera tragando para luego digerirme, me sentí como la carne de descuento de Supermercados Disco, era una criatura hambrienta, sedienta de emociones y aventuras, sus debilidades como ser sorda en realidad eran su fuerte, tenía algo raro, especial, emocional, sumamente de otro lugar, no parecía un animal de por aquí, era un bicho de proporciones bíblicas en su manera de sentir bíblicamente, hasta forma de devorarme, me imaginaba una especie de demonio devorador medieval, de cabellos rubios y escultural cuerpo de doncella. Fui hasta el baño, me mojé la cara, oriné, me limpié, volví y ahora yo debía comerla, quería masticar y fue lo que hice.
Cuando la repasaba suavemente con mi boca por todo su cuerpo se estremecía y emitía los ruidos de goce más extraños que oí en mi vida, era como un animal esa mujer, un animal supersensible, sensibilizada por la falta de un sentido (el oído) que había logrado de cierta forma un más extenso mundo interior, algunas cosas se pierden y otras se ganan, sobre todo en extender otros medios sensitivos. Ella me tiró en la cama y prácticamente me cogió, ella a mi, la chica era una energía guardada mucho tiempo, contenida, como un globo muy inflado, duro y parecía estar explotando frente a mi cara, era todo pasión exorbitante y era saltarín como un oso Gummie en pleno pegue de jugo de gomibaya. ¿Porque le gustarían los músicos? ¿Por la capacidad de crear algo que ella nunca sentiría? Seguro se imaginaba la música como un mundo mágico, único, enorme y al que no podía acceder. Yo le expliqué que podía llegar a sentir las emociones, las notas, las frecuencias y energías electromagnéticas del rock and roll sin escuchar, sino que lo podías sentir con todo el cuerpo hasta envolverte de ese éter de electromagnetismo-y frecuencias sonoras. Por el volumen inflingido y la electricidad. Lasd notas te golpean y te mueve, el bombo puede llegar a ser como tu segundo latido.

Luego tomé yo las riendas por un rato y la movía como un muñeco de aquí para allá, tampoco había visto a alguien tener tantos orgasmos de esa manera, tan intensos y en multitudes. Se estremecía en movimientos esporádicos y se le retorcía todo el cuerpo, envuelto en ese lamento totalmente gozado, eso cada unos minutos, era realmente increíble; parecía que rea la primera vez que sentía algo así pero era solo mi percepción pues no podía saberlo. Eso me confirmó su Supersensibilidad, era un animal de otro mundo; emanaba unos sonidos como de lobo aullante, como algún animal no reconocido en celo ( tampoco ella escuchaba sus sonidos y eso los hacía muy raro). Era un lamento y un goce al mismo tiempo; como en trance Tantra, la mujer estaba en otro lado, en un lado que yo he estado pero no de esa manera, yo lo había visitado el lugar, ella era de ese lugar y se había metido hasta sus raíces. Terminamos tirados en la cama, sudados, relajados, fumando un cigarrillo. Nadie hablaba, solo era degustar lo recién vivido, en un momento nos dormimos abrazados. Despierto, estoy envuelto en sus brazos, desperté porque su despertador sonaba para que se fuera a trabajar, me dejó en casa y se fue a laborar. Quedé pensando en casa, tenía el presentimiento de que no la vería más y hasta el momento se va cumpliendo; no porque tuviera o no ganas de verla, eso no me lo cuestionaba sino que era lo que se olía en el aire. Lo que se siente cuando uno está sensible a el entorno como a mi me pasa ahora en este momento, de esa sensibilización copiosa que Silvia había dejado en mi, o más bien, por lo menos resucitado.

Thursday, December 14, 2006

Marco, Martina y la carne.

Hubo una suerte de atracción funesta entre dos personas, de una vehemencia tal que cambio el rumbo de estas dos personas. Marco y Martina.

Ellos se conocieron unos años atrás, no importa mucho los detalles como y cuando, solo me voy a lo vital de esta relación en lo que quiero contar; se conocieron mediante sus ex novios respectivos: el Marco era amigo del novio de ella, Martina, en ese momento. Marco y su amigo Fede se conocían de toda la vida y eran prácticamente iguales en el sentido de que eran de personalidades fuertes, extrovertidos, divertidos pues tenían el mismo humor y se reían de las mismas cosas, les gustaba la misma música y todo pero la diferencia es que Marco era un hombre imponente; su voz te hipnotizaba, su mirada daba miedo pues Marco era una tormenta por dentro desde como hablaba o se reía hasta cuando se callaba… era como el silencio después del trueno y a su vez como el reposo sereno de Buda. En cuanto a Martina era muy parecida a ellos dos porque Martina con Fede más que novios eran amigos se llevaban muy bien, en cuanto al humor la forma de ser, tatatarata, pero cuando Martina conoció a Marco se llevaron bien a la primera mirada, en un szasz! Ya estaban hablando y si….los dos pibes eran iguales. Por este lado este trío amiguístico y por otro la novia de Marco, Lucía que no le caía bien Fede y menos Martina que se llevaba tan bien con su novio. En fin lucia no entraba en ese circulo amigado, era radicalmente opuesta a todos y por sobre todo a Marco, que no sabía que hacía con el, y menos últimamente que Marco notaba todo eso más que nunca y un poco le estaba cansando. A veces salían solos los tres porque “ella se aburría”.

Al principio entre Marco y Martina solo había buena onda y ni se miraban y, lentamente, ella comenzó a embriagarse de Marco, el la sedujo al ritmo de un buen vino, macerando la seducción, la atracción entre ambos; solo falto que ella lo hiciera notar para que el comenzara en el juego, el juego de las miradas prohibidas. No era difícil tampoco sentirse atraído por ella, era una chica hermosa, inteligente y desenfrenada, carismática y poco guardada. No guardaba nada, lo que había que sacar lo sacaba.

Poco a poco lo fue carcomiendo la cuestión a Marco, desde que comenzó a mirarla solo fue cuestión de tiempo para que comenzara a enloquecerlo esta chica. Su novia era muy bonita también pero no le daba nada de eso que el quería, alguien que comprendiera sus cosas más profundas y poco a poco, poco a poco fue perdiendo interés en Lucía.

Llegó a un momento de locura irrefrenable Marco, más por su forma de ser; además por que su amigo era novio da la mina con que el estaba enloqueciendo; pero estaba fuera de si el, inquieto, tenía a Martina en su mente la mayor parte del día, susurraba su nombre “Martinaa..” y le sonaba como un dulce esa palabra y en su boca se hacía agua por la sed que el tenía de Martina. Pensando en ella y masturbándose mientras se bañaba, la visualizaba mientras tenía sexo con Lucía para poder acabar. Una obsesión total tenía Marco por ella, lo estaba arruinando a su yo afectivo y su yo quehacerístico. Pero no era una fijación de “amor loco” sino un algo carnal, algo que sus viseras le obligaban a hacer, a pensar y masturbarse, jaja suena así pero fue tal cual. Su carne lo estremecía de dolor, como un jonquie que necesita su Morfina.

Martina en su realidad lo que le pasaba era un dilema, ella quería mucho a Fede pero estaba sintiendo cosas por otro que no sentía hace mucho por alguien y eso la confundía demasiado; no quería dañar a nadie, entonces trató de no pensar más en Marco pero le fue imposible, mientras más se lo quería sacar más lo tenía en mente. Ese hombre la podía, esa intensidad de Marco, ese mirar, vivir, hablar, mover, le hacía imaginar que abrazarlo sería una sensación de otro mundo y que tener sexo con el sería algo sumamente intenso como el.





El tiempo fue pasando, ellos trataron de olvidar sus pasiones. No podían seguir así. Franco intentaba-tratando de seguir la felicidad ociosa con su novia; pero ya se sentía tan lejos de Lucia, su novia, que mucho no le incentivaba la relación, entonces en cada bache emocional con su novia llegaba a su mente Martina.
Por el otro lado Martina lo quería mucho a Fede, ella había vivido muchas cosas con el, muchos recuerdos lindos, etc; pero era más bien una lucha, una fuerza que tenía que aplicar para seguir con la relación. O sea no era de una forma natural que estaba con el como: “hago lo que hago porque estoy bien haciéndolo” sino algo un poco forzado. Marco se le venía a su mente como una mosca que siempre vuelve; era esa tortura incesante, y su cuerpo le pedía Marco a pesar de su lucha mental para contra restar eso.

Una noche Fede invita a su casa a la pareja de su amigo y su amigo ( Marco y lucia) una especie de cena de parejas. Marco se fue solo a la reunión porque Lucia no quería ir (le dolía la cabeza); cayó, estaba la parejita ahí tomando algo, el saluda a ambos.

En un rato estaban todos borrachos, ya habían degustado la carne medio ebrios. Reían entre los tres de recuerdos chotos. Te acordas! Jajaja, algo así y mientras todos reían comenzaban las miraditas entre Marco y Martina; ella abrazaba a su novio y lo miraba por sobre el hombro a Marco, mientras besaba a Fede incluso; era algo medio explicito ya, y a el lo retorcía de una perversión secreta que ella hiciera eso, era una mirada solo para ellos, como un pequeño secreto un poco morboso; que, todavía, más leña echaba al fuego pasional, a la locura oculta. Al ser humano lo prohibido le pierde, le hace quebrar la regla, que es una sensación afrodisíaca, más que cualquier otra, “Lo que no se puede”, el pasto más suave es el que dice “prohibido pisar el césped”. Las cercas se hicieron para saltarlas y las leyes para quebrarlas; el ser humano más profundo no tiene cercas y su jardín es el mundo entero.

A ellos la adrenalina de las miradillas los mantenía despiertos, mientras Fede se estaba mareando mucho y todo le daba vueltas. Y dice- voy al baño- y comienza a vomitar como una canilla abierta al máximo de su capacidad. Martina lo acompaña al baño, lo ayuda y lo mete en la cama porque el le pide. Entonces Marco queda reflexivo, tomando algo más, pone algo de música rock n’ roll y se pone a bailar solo, bueno prefiere eso a pensar. En eso cae Martina lo toma del brazo y se ponen a bailar. Bailaban alegremente, entre risitas, tipo twist; pero al ratito en continuación comienzan a bailar un poco más cerca, luego demasiado cerca, se comienzan a abrazar, ella le pone la boca en el cuello y le da besitos ahí mismo. Sus respectivas respiraciones aceleran, sus palpitaciones también, no hay nada ya que detenga la pasión desenfrenada. Cuando sus caras se cruzan sus labios se chocan como una piedra que es atraída a la tierra por la gravedad. Por una atracción inexplicables entre dos cuerpos celestes. De ahí a una noche carnal, de deseo de la carne, de saciar esa sed acumulada por meses de incubación, que, una vez desatada, no había forma de pararla hasta saciarla del todo definitivamente.
La noche terminó, pasó lo que tenía que pasar, Martina dormía y Marco decidió irse, no podía quedarse ahí.

Al otro día cada uno dejó sus respectivos novios así, de sopetón. Ninguno de los dos se llamó ni vio por un buen tiempo al otro, ambos necesitaban pensar solos lo que había pasado, limpiar su conciencia, no se, quizás ver que querían hacer de sus vidas. Por ahora sus vidas habían hecho un switch; no querían saber nada de parejas por el momento y dedicarse a ellos mismos. Eso era un gran cambio desde que hace tiempo que pensaban en otra persona. Pero el gusto por sus olores entre Marco y Martina no había sido olvidado, ni tampoco saciado y ambos lo sabían, lo que ambos habían sentido esa noche no lo habían sentido nunca con nada ni nadie, y eso, no se olvida de la noche a la mañana.

Tuesday, November 07, 2006

Elena verano.

Elena ya había dado sus exámenes correspondientes y hace una semana que estaba en un balneario; era verano, pleno enero, con el sol más caliente que nunca, más cenital que nunca. Elena se encontraba ya con un tostado caribeño, sus rizos se habían teñido de un brillo color oro por la decoloración veraniega.

Estaban alquilando un rancho entre ella y tres amigas más: Ariela que era la más grande, Robusta “ex jugadora de Handball”, robusta como su carácter se podría decir; Celina, la de menor edad, hermana menor de Ariela y de cierta forma la más parecida a Elena y con la que tenía más feeling, pero con una diferencia intelectual por la abundante diferencia de edades; o sea tenía futuro la pendeja, pero aún le faltaba un punto y por último Marcela que era hija de terratenientes, estudiante de agronomía; en fin era muy normal y no tenían punto en común entre ambas, sus personalidades chocaban asiduamente. Su única conexión verdadera era que se conocían de niñas, pero Elena necesitaba otro tipo de gente que intensifique lo que ella estaba descubriendo en si misma; quería ahondar en eso y sus viejas amigas eran un globo que retenía su descenso a lo desconocido de su ser y de otro modo un peso que retenía su vuelo, cuando ni siquiera comenzaba a desplegar alas.

Elena se encontraba en una de esas tantas mañanas en la playa, los últimos días estaba yendo sola, disfrutaba de la soledad en la playa, lagartear al sol, por horas; tranquilizar su mente y divagarla un poco, de un tema a otro. El suave sonido del mar, el sol abrazante, el viento marino, unos buenos lentes de sol y la arena de esta playa que era especialmente amarillenta, tirando a caqui, gruesa, de esa que identificas un grano del otro.
Este era un verano especial para ella, venía viendo la vida de esa manera especial, manera dilatada de su degustación del mundo, de esa misma excitación dilatada. Este verano la luz brillaba especialmente intensa, los colores se volvían a una vida propia, a una intensidad que ellos mismos tomaban y que ellos mismos se llevaban a su cúspide, a ser ellos mismos intensamente, como, ella, quería o se estaba dirigiendo. Todo emanaba, todo latía, todo estaba tan lleno, todo tan nivelado, ecuánime, armonizado; pero armonizado caóticamente, sinsentido y con gracia, con ese tipo de explosión armoniosa constante.
Era así, el río iba para ahí y ella con el, no había medios, no había confusiones, ella estaba con la corriente y la llevaba gozada!

Entonces como que se encontraba bien ella en si misma y no necesitaba de alguien; con sus amigas estaba todo bien pero no se las fumaba demasiado en si ( a excepción de Celina), pero prefería estar sola en la playa por ejemplo. Y los chicos con los que había estado ya no le interesaban, o prefería pensar eso.

Llegaba la noche, las chicas fumaban un porrito mientras se cocinaba la carne en la parrilla, el olor a carne asada emanaba de la parrilla como un humo y la chimenea escupía chispas amarillas , naranjas y rojizas, que se confundían con estrellas bailantes cuando volaban de aquí para allá; tomaban una caipirinha hecha por Marcela, tiradas en sillas de playa riendo, la noche era cálida, suculenta, Elena también reía con sus amigas, hablaban cosas de la infancia, recuerdos graciosos, etc. No es que no pudiera divertirse con ellas, sino que cierto ámbito de su vida no podía compartirlo con ellas. Con Celina había algo raro, cada vez se llevaba mejor y cada vez se parecía más a ella, Celina la tomaba como referencia a Elena, además de querer llevarle la contra a su hermana; solo tenía unos 14 años recién cumplidos pero era todo un personaje por explotar Celina. Extrovertida, alegre, bailarina, saltimbanqui, engatusadora, compradora, bonita e inteligente; cuantos adjetivos! Pero todos reales, todo justificado por una manera suelta de llevar su vida a cabo.

Comen, habiendo degustado tanta carne, se preparan para salir y salen.

Van caminando por una calle oscura, hacía la zona de los boliches, solo iluminada la carretera por la luz azulada de la luna, caminando por un camino-carretera de tierra rodeada de pinos, eucaliptos y todo tipo de maleza con sonidos de grillos, luciérnagas bamboleantes al costado del camino. Cada tanto un auto pasa y las encandila fuertemente, cuando el auto apenas pasa la línea donde ellas se encuentran todo vuelve a la normalidad oscura, de golpe! Y las retinas se acostumbran lentamente a la situación oscura; cuando se dieron cuenta estaban llegando.

Elena!- gritan, elena mira y ve a unas amigas de facultad, se va con ellas y sus amigas siguen su curso, ya conocían a Elena y sabían que revoloteaba por ahí, como que avadando tumbos y nunca sabía a donde se dirigía. Sus nuevas amigas bailaban en un lugarejo, no feo pero no lindo, pero se sintió cómoda y bailó por mucho rato ahí, como perdida en la música. Cuando alguien la toma del hombro, mientras se incorpora de su cuelgue bailarín mira como de reojo y era Franco! Aquel chico que tanto le gustaba y nunca la llamó. Que haces!- le dice Franco con una sonrisa, -acá bailo- dice Elena, - nunca me llamaste malo-, y el dice- es que no es que no pensara en vos, sino que no me daba la cara para llamarte-. Sonaba como a excusa, pero prefirió creerle y se quedaron hablando por horas. Terminaron hablando en la playa solos, cuando empezaron hablando cada vez más cerca, sus ojos se entrecruzaron otra vez y ahí se clavaron por un rato, sus ojos brillaban como las estrellas detrás de ellos, el ssshhhhhh del viento, acompañados por un baile sensual de sus cabellos al viento, de sus solapas planeantes, se besaron, se besaron, se besaron, lo digo así pues fue mucho rato de un solo beso apasionado. Ssshhhhh! Parece que les decía el viento, acalla, pero sientelo!..... Ssssshh! Como el sonido de dientes sensibilizados por un helado muy frío, como esa sensación eléctrica que corre por la médula en ciertos momentos. La electricidad de estar vivos.

Al rato tiradillos en la arena ya amanecía, hablaban abrazados, la luz comenzaba a hacer sus primeras apariciones. Y el le dice- Yo mañana me voy a dedo solo a Punta del diablo, venite conmigo! Porfa! Me encantaría-. Ella lo pensó un poco y se decía a si misma “que puede salir mal” todo estaba dándose como ella quería, estaba en el mejor momento de su vida, las cosas arremolinaban todo, ella flotaba y ya no le importaba que le dijeran, cualquier cosa fea que pudieran decirle podía dolerla solo un rato, hasta que se diera cuenta de que ella realmente era, entonces nada podía derribarla, lo que estaba descubriendo era enorme y nada ni nadie podía destruirlo, ni franco, ni cualquiera de los mediocres envidiosos que formaban parte de su cultura. Además Franco le gustaba, la aventura le gustaba; había buenos ingredientes como para hacerlo, entonces accede a ir con el.
Cada uno va a buscar sus cosas, ella va a su rancho, le avisa a sus amigas lo sucedido y que se va, reacciones ambiguas de ellas; no le importa, toma lo suyo y va al lugar donde habían quedado encontrarse; llega. El no esta. Espera diez minutos, le empieza a dar un poco de miedo que no llegue pero en eso llega. Los dos se dirigen a la ruta, Elena se excitaba por lo que podría pasar, o por lo que seguro pasaría, pero eso es otra historia, una historia en la ruta del sol.
M.h.R